Molière, Beckett, Kandinsky, Pina Bausch, Gainsbourg, Mahler, Dalí...: los nombres de treinta artistas que cubren la mayoría de las formas artísticas, desde las más populares hasta las más legítimas, se propusieron en el marco de la encuesta «Prácticas culturales de los franceses» en 1988 y 2008, con el fin de disponer, más allá de las prácticas, una medida de los conocimientos artísticos de los franceses. Cada entrevistado debía indicar si los conocía y, en su caso, cuál era su opinión al respecto.

La comparación de los resultados a veinte años de diferencia muestra que la proporción de franceses que declaran espontáneamente conocer a los artistas de la lista aunque sea de nombre no ha progresado en veinte años en la gran mayoría de los casos, pero que el verdadero conocimiento, en cambio, medido por la capacidad de especificar el campo de actividad del artista, se mantuvo estable.

Esta estabilidad oculta en realidad una doble dinámica generacional: el conocimiento de los artistas ha progresado entre las generaciones nacidas antes de la mitad de los años sesenta, pero retrocede entre las generaciones jóvenes menores de 45 años. Esta erosión generacional afecta a todos los nombres de la lista pertenecientes a la cultura escolar o clásica, con excepción de los grandes nombres del patrimonio artístico - Molière, Mozart y Van Gogh - cuya notoriedad ha progresado. Así, Flaubert, Nerval pero también Mahler o Boulez son no sólo menos conocidos de las jóvenes generaciones sino también menos apreciados, signo de un relativo desvanecimiento de la legitimidad de la cultura escolar o cultivada, en acción desde finales de los años ochenta.

Si los resultados no pueden ser leídos sin algunas precauciones metodógicas, vinculadas a la naturaleza de los datos explotados y a su inscripción en el tiempo (el análisis se refiere a artistas cuyo nombre ya figuraba en el cuestionario de 1988, lo que lleva a ignorar a todos aquellos cuya visibilidad mediática es posterior a esa fecha)En ellos se exponen tendencias que reflejan las conclusiones de los recientes trabajos sobre las prácticas culturales y también sobre las competencias de los alumnos.

La escolarización masiva ha favorecido la apropiación de las prácticas culturales entre las personas mayores de 45 años. En cambio, para las generaciones más recientes no se traduce en una mayor familiaridad con el mundo del arte y de la cultura. Para estas generaciones, los cambios tecnológicos y la globalización de la economía podrían haber producido una creciente distancia respecto de los nombres más emblemáticos de la cultura clásica, que se observa especialmente en el ámbito literario y musical.

La revista Los conocimientos artísticos de los franceses. Elementos de comparación 1988-2008» de Olivier Donnat en la colección Culture études, apareció en octubre de 2013. Está disponible para su descarga en:  http://www.culturecommunication.gouv.fr/Politiques-ministerielles/Etudes-et-statistiques/L-actualite-du-DEPS/Les-connaissances-artistiques-des-Francais-CE-2013-5