Pierre Veilletet era una figura radiante de la prensa. Fue un gran presidente de Reporteros sin Fronteras de 2003 a 2009, y un activo defensor de la libertad de prensa, desde el nacimiento de esta organización. Había permanecido en el alma el ardiente periodista y el intrépido gran reportero que había estado en sus comienzos para el periódico Sud Ouest, del que por otra parte se había convertido en editor en jefe.

Era también un fino letrado y un maravilloso estilista, que sus múltiples pasiones habían impulsado en la carrera literaria. Allí, en sus numerosas novelas y ensayos, estalla toda la causticidad, la fantasía, la desesperación, de este niño de las Landas con un corazón aventurero.