El gran Jon Lord acaba de dejarnos, a los 71 años, después de una dura lucha contra la enfermedad. Es una pérdida cruel para Deep Purple, la mítica banda de rock británica que había cofundado en 1968 y de la que había sido fiel teclista hasta 2002.

Su nombre, su brillante imagen, trae de vuelta
imperiosamente a nuestras memorias su famoso título, Smoke on the Water. Qui
no ha vibrado a este estándar universal del rock? A este sonido mágico que
¿Era el único dueño de su órgano, Hammond?

La historia de la música se acordará de aquel que fue un gran viajero
país del rock, pero también un inspirado embajador entre el rock clásico y
la música orquestal, los dos polos que anhelaba
acercar. Como este concierto para grupo y orquesta, que grabó en
1969 en el Royal Albert Hall de Londres: un verdadero matrimonio de amor entre Deep
Purple y la Royal Philharmonic Orchestra. Nos deja demasiado pronto, pero tendrá
todavía tenía tiempo - y la felicidad - para dedicarse a proyectos individuales.