Me enteré con gran tristeza de la desaparición de Philippe Séguin, ex ministro, ex presidente de la Asamblea Nacional y primer presidente del Tribunal de Cuentas.

Más allá del gran republicano y del estadista de calidad
de compromiso y de convicción excepcional, que
políticos de nuestro país rinde un sincero homenaje,
unánime y merecida a la que me asocio plenamente, quiero saludar al hombre
de letras, autor de numerosos ensayos políticos y una notable
biografía de Napoleón III. Es en la reflexión sobre la historia de nuestro país
que extrajera esta fidelidad al bien común y esta visión que lo ponían a
parte de nuestra vida política.
Quiero rendir homenaje también al niño de Túnez, que sigue muy comprometido con su
tierra natal y que fue un contrabandista considerable entre estos dos países y
dos orillas del Mediterráneo.
Tuve la suerte de conocer personalmente a este hombre de valores y
carácter que seguirá siendo, para cada uno de nosotros, un punto de referencia.