Homenaje de Frédéric Mitterrand, ministro de Cultura y Comunicación, a Pierre Dumayet

Pedro Dumayet nos ha dejado. Con él se extingue una gran figura de la
televisión, uno de sus pioneros que nos era tan familiar. Sus
legendarias gafas en la frente, su pipa pegada a la esquina de la boca, que
campaba un personaje tan pintoresco y libresco como los grandes
escritores del siglo XX que entrevistaba, de Cocteau a Borges y
Céline.

Porque este gran periodista, diseñador y productor de tantos programas
de información se han vuelto míticos («En tu alma y conciencia» con
Pierre Desgraupes o «Cinco columnas a la una» con Pierre Lazareff)
era ante todo un amante de las cartas. Durante más de quince años,
«Lectura para todos» introdujo la literatura en la televisión; esta
emisión buque insignia de nuestro patrimonio audiovisual fue y seguirá siendo el más
hermoso regalo de Pierre Dumayet a generaciones de espectadores.

También novelista y guionista, nos deja el legado de un
periodismo ejemplar, muy apegado a hacer de la televisión un medio
a su imagen: exigente, libre e independiente de toda influencia política.
Él es quien ha demostrado, al servicio de la democratización cultural,
que el imperio de las imágenes también puede servir a los mundos de la lectura.