Buenos días a todos.

Sesenta años.

Hace sesenta años que existe el Ministerio de Cultura.

Sesenta años de actividad, al servicio del acceso de todos al arte y a la cultura.

Sesenta años, que nos ofrecen la oportunidad de reafirmar su importancia y la necesidad de una política cultural ambiciosa.

Es la voluntad del Presidente de la República: vino a expresarlo aquí, hace dos meses, en el Tribunal de honor del Palacio Real.

Este ministerio debe hablar con todos, en todos los territorios.

Porque la cultura emancipa y acerca.

Es lo que da a cada uno el sentimiento de pertenecer a algo más grande que uno mismo: es lo que nos hace acceder a lo universal.

Es una palanca esencial de empleo, de actividad, de atractivo, y hace brillar a nuestro país.

Sobre todo, es lo que nos une, lo que nos mantiene juntos.

Es nuestra lengua común, nuestros valores colectivos, nuestras emociones compartidas.

Es el cimiento de nuestra sociedad.

Así que, quizás más que nunca, la cultura es una responsabilidad.

Nuestra responsabilidad.

Este es el espíritu que guía el presupuesto del Ministerio de Cultura para el año 2020.                       

Se inscribe plenamente en la política presupuestaria y económica del Gobierno.

En 2020, alcanzaremos el nivel de déficit público más bajo en 20 años, un 2,2%. Los impuestos caerán en más de 10 mil millones. Y el presupuesto del Estado estará al servicio de compromisos cumplidos.

El del Ministerio de Cultura es un presupuesto de prioridades, al servicio de todas y todos.

Es un presupuesto coherente con el proyecto de transformación de la acción pública llevado a cabo por el Presidente de la República.

Nuestros ciudadanos deben sentir concretamente, en su vida cotidiana, los efectos de nuestra acción.

Esta transformación, el Primer Ministro y su Gobierno se movilizan para concretarla.

Por mi parte, estoy firmemente comprometido a llevarla a cabo.

Quiero que este ministerio sea más fuerte, aún más arraigado en nuestros territorios, más cercano a los franceses, y más en contacto con las mutaciones de nuestra sociedad.

Su presupuesto para el próximo año debe orientarlo en esa dirección.

En total, el próximo año se dedicarán más de 14000 millones de euros a las políticas culturales en el presupuesto del Estado.

Fuera de los gastos fiscales y del presupuesto dedicado a la cultura en los demás ministerios, esto corresponde a 8200 millones de medios pertenecientes al Ministerio de Cultura.

El presupuesto aumentará en 73 millones de euros.

Nuestros créditos aumentarán en 43 millones de euros el próximo año, a los que hay que añadir 30 millones de euros que se movilizarán en el marco del programa de inversiones de futuro.

Es un esfuerzo, en el contexto presupuestario que conocemos.

Un esfuerzo que nos obliga a la coherencia, a la transformación, a los resultados.

Y para obtener resultados, hay que establecer prioridades.

Clara, nítida, precisa.

El presupuesto que les presento hoy está al servicio de cuatro prioridades que presenté al Consejo de Ministros del 24 de julio pasado.

Está al servicio de la emancipación ciudadana; al servicio de la cohesión y del atractivo de los territorios; al servicio de los artistas y creadores (iii) y al servicio de nuestra soberanía cultural (iv).

Nuestro primer objetivo es favorecer la emancipación de las ciudadanas y ciudadanos de este país a través de las artes y la cultura.

Para ello es necesario, evidentemente, generalizar la educación artística y cultural para todos los niños y jóvenes de 3 a 18 años, como se ha comprometido el Presidente de la República. Este es el objetivo del 100% EAC. El desafío de la emancipación artística y cultural va más allá: afecta al conjunto de las personas, independientemente de su situación, edad o lugar de vida. Este es el sentido de la creación de una nueva dirección en el seno del ministerio, que tendrá por misión dirigir la política de transmisión y emancipación por las artes y la cultura. Es también el sentido de la subida de potencia del pase Cultura.

Da a los jóvenes la libertad y la autonomía de trazar su propio camino cultural.

El pase Culture era en primer lugar una idea: 500€, a los 18 años, para acceder a ofertas culturales.

Lo estamos convirtiendo en una realidad, en forma de una aplicación geolocalizada.

En junio, lanzamos la segunda ola de experimentación con 150.000 jóvenes en los territorios más variados de 14 departamentos.

Y hemos dado un paso más con el lanzamiento, en julio, de la empresa Culture Pass.

El año que viene, 10 millones de euros más, es decir, un total de casi 40 millones de euros, nos permitirán ir aún más lejos:

Multiplicaremos el número de jóvenes elegibles; abriremos la experimentación a nuevos territorios; y le aportaremos continuamente nuevas mejoras.

Por otra parte, el Primer Ministro ha confiado una misión a la diputada Aurore Bergé ante mí, cuyos objetivos serán definir mejor los contornos, principios de acción y medios de la política de emancipación artística y cultural para todas las edades.

En total, se dedicarán más de 200 millones de euros a los dispositivos destinados a favorecer el acceso de todos al arte y a la cultura.

La emancipación ciudadana pasa también por el acceso a una información plural y de calidad, que es el corazón de la vida democrática de nuestro país.

Es lo que está en juego en el plan de transformación de la Agencia France Presse.

Debe permitirle proyectarse hacia el futuro y consolidar su modelo económico. El Estado apoya plenamente este plan, con 6 millones de euros adicionales dedicados a la AFP.

Este es también el objeto de la revisión de la Ley Bichet, aprobada por el Parlamento en el verano.

Su objetivo es modernizar la distribución de la prensa, garantizando al mismo tiempo el acceso de nuestros ciudadanos a una diversidad de publicaciones en todo el territorio nacional. También amplía por primera vez estos principios fundamentales a la difusión digital de la prensa.

Por último, este es el objetivo del plan de alfabetización mediática e informativa.

Su objetivo es luchar contra la manipulación de la información y el odio en línea, en la línea de la ley contra los Infox y de la propuesta de ley de Laetitia Avia. El próximo año se asignarán 3 millones de euros.

Segundo objetivo: hacer de las artes y de la cultura palancas de cohesión y de atractivo de nuestros territorios.

Para ello, debemos ante todo renovar, modernizar y reinventar los servicios públicos culturales de proximidad.

Adaptarlos a los nuevos usos, a las nuevas expectativas, a los nuevos deseos de nuestros conciudadanos.

El despliegue de las Microfolies, en toda Francia, es emblemático de esta ambición.

He anunciado que vamos a acelerarlo, para llegar a 1.000 microfolies de aquí a 2022, en todos los territorios, especialmente los menos dotados de equipos. Nos fijamos el objetivo, por ejemplo, de abrir 200 en las zonas rurales.

El Ministerio de Cultura les dedicará de nuevo 3 millones de euros en 2020.

También seguirá trabajando para ayudar a las bibliotecas a abrir más y ofrecer más.

Se movilizarán otros 4 millones de euros en el capítulo «ofrecer más».

Quiero hacer de nuestras bibliotecas: no solo lugares de lectura, sino lugares de cultura; no solo lugares de visita, sino lugares de vida; no solo lugares de paso, sino lugares de mezcla.

Quiero convertirlos en lugares de mediación digital, en casas de servicio público cultural, ofreciendo nuevos servicios a nuestros conciudadanos - artísticos, educativos, sociales - para acompañarlos en su vida cotidiana.

Por su parte, los medios dedicados al capítulo «abrir más» se mantienen en 88 millones de euros.

Además, el ministerio reforzará la financiación de las estructuras certificadas de difusión de la creación: nuestras famosas etiquetas, que encubren el territorio.

Con el fin de reforzar la capacidad de decisión y los medios de los servicios descentralizados del Ministerio, se desconcentrarán casi 60 dispositivos lo más cerca posible de las realidades sobre el terreno.   Pienso en la certificación de los centros culturales de encuentro, en la de las ciudades y países de arte e historia, y en la concesión de ayudas a las compañías y a los festivales.

Seguimos trabajando en ello, en particular para precisar las modalidades de esta desconcentración.

Porque sí, la cultura vive en nuestros territorios.

La cultura, especialmente nuestro patrimonio.

Los franceses están profundamente apegados a ella. Lo hemos visto: el fin de semana pasado, con las Jornadas Europeas del Patrimonio, que reunieron a más de 12 millones de visitantes en Francia. Con el éxito de la Lotto del Patrimonio. Con la movilización sin precedentes en favor de Notre-Dame de París.

El patrimonio es lo que nos llega de los siglos pasados, pero también lo que se transmite a los siglos venideros.

Es parte de nuestra historia, de nuestra memoria, de nuestra identidad.

Es el rostro de Francia.

En todos nuestros territorios, es una palanca de revitalización, de cohesión; un motor de desarrollo económico, de atractivo turístico, de crecimiento y de empleo.

Nos corresponde a nosotros valorarlo y protegerlo.

El Ministerio de Cultura destinará 1.000 millones de euros el próximo año a la restauración de monumentos históricos, museos, arqueología, archivos y arquitectura.

También en este caso se dará prioridad a los territorios: los créditos dedicados a los monumentos históricos aumentarán en 7 millones de euros, mediante redistribución dentro del programa «Patrimonio», hasta alcanzar 338 millones de euros.

Este aumento será permitido por la trayectoria financiera del Louvre, con el que se lanza una experimentación a partir de 2020 para flexibilizar el pilotaje de su masa salarial y de sus empleos, permitiéndole desarrollar su actividad.

Esta experimentación afectará también al Palacio de Versalles a partir de 2021.

A través de las flexibilidades que se establecerán e inscribirán en los contratos de rendimiento celebrados con el Estado, estos establecimientos podrán: por una parte, enriquecer y diversificar su oferta cultural y mejorar la acogida de los públicos; por otra parte, consolidar su trayectoria financiera aumentando sus recursos propios mediante el desarrollo de nuevas actividades.

El Louvre verá en consecuencia su dotación disminuir en 11 millones de euros, redistribuidos en favor de los monumentos históricos.

Gracias a ello, el Ministerio podrá: apoyar las inversiones del Centro de Monumentos Nacionales en favor de los monumentos históricos en los territorios por 3 millones de euros; Continuar con el aumento de 5 millones de euros del fondo de incentivos en favor de los municipios de escasos recursos; financiar, con 2 millones de euros, un plan de seguridad contra incendios para las 87 catedrales clasificadas pertenecientes al Estado.

 Tomé la iniciativa inmediatamente después del incendio de Notre-Dame de París.

De acuerdo con la ley que acaba de ser votada y promulgada, si las obras de conservación y restauración de la catedral no están incluidas en el presupuesto del ministerio, es porque se financiarán íntegramente con la suscripción nacional dedicada en 2020. Hasta la fecha se han devuelto al Estado 104 millones de euros.

Otro gran proyecto de restauración patrimonial es el del castillo de Villers-Cotterêts.

Nuestro objetivo es abrir una ciudad internacional de la lengua francesa.

Dedicaremos 43 millones de euros, de los cuales 30 millones se destinarán al programa de inversiones de futuro.     

El tercer objetivo de este presupuesto es situar a los artistas y creadores en el centro de nuestras políticas culturales.

Es hacer de Francia una tierra de artistas y creadores.

Quiero que estén mejor acompañados a lo largo de su camino. Este presupuesto es un ejemplo de ello.

Los mecanismos del Fondo Nacional para el Empleo Sostenible en el Espectáculo se adaptarán: se simplificarán y se harán más incitativos. Para acompañar esta evolución y la potenciación de este fondo, sus medios aumentarán en 5 millones de euros el próximo año.

El dispositivo de compensación del aumento de la CSG para los artistas-autores se perpetuará en 2020.

La política de residencia se reorientará y ampliará.

Con el fin de identificar respuestas a largo plazo para luchar contra la precarización de los artistas, he confiado una misión prospectiva y multidisciplinar sobre el autor y el acto de creación a Bruno Racine. Debe permitirnos encontrar el marco más favorable para el florecimiento de la creación y de la diversidad cultural, para los próximos años. Me devolverá sus propuestas a finales de año.

Acompañar a los creadores en su recorrido supone acompañarlos desde la formación. En 2020 invertiremos 8 millones de euros en las instituciones de educación superior del Ministerio.

Continuaremos el esfuerzo en favor de los grandes equipos de difusión de la creación. 6,5 millones de euros se destinarán a la continuación del proyecto de Cité du Théâtre, y 6 millones de euros al proyecto de realojamiento de las reservas del Centro Nacional de Artes Plásticas y del Mobiliario Nacional en Pantin.

Acompañar a los artistas implica acompañar no sólo la creación y la difusión, sino también la estructuración de las industrias creativas y culturales.

Irán acompañadas, en particular, por: el refuerzo de los préstamos participativos gestionados por el Instituto para la Financiación del Cine y de las Industrias Culturales. Y el fondo de inversión de 225 millones de euros, anunciado en mayo por el Presidente de la República. Gestionado por Bpifrance, se dedicará al desarrollo de empresas innovadoras de las industrias culturales y creativas, especialmente en la producción cinematográfica y audiovisual.

Más concretamente, acompañaremos al sector de la música, con la creación del Centro Nacional de la Música.

Esta «casa común de la música» ha sido durante mucho tiempo un proyecto. En 2020, por fin la haremos realidad. El proyecto de ley que hace posible su creación debería aprobarse en breve. El Estado apoyará su puesta en marcha aumentando en 7,5 millones de euros los créditos que asigna al proyecto de CNM a partir del año 2020, además de los créditos ya movilizados para las estructuras que aspiran a incorporarse a él. Estos créditos están destinados a aumentar en los próximos años.

Estos esfuerzos adicionales ya están dando lugar a un presupuesto público para el sector que alcanzará los 50 millones de euros en su primer año de existencia. A estos importes se añaden las contribuciones directas del sector, en particular las entidades de gestión colectiva

Los invito a reforzar su contribución voluntaria para acompañar el aumento del esfuerzo público. Así es como trabajaremos juntos para lograr una ambiciosa trayectoria plurianual.

La semana que viene iniciaré conversaciones con los socios que comparten la ambición del Estado para el sector de la música.

El cuarto objetivo es reafirmar nuestra soberanía cultural.

Frente a una transformación digital que altera los modelos económicos y las prácticas culturales, debemos mostrar un «espíritu de resistencia».

Este «espíritu de resistencia» guía la reforma de la fiscalidad destinada a la financiación del cine, la producción audiovisual y los videojuegos.

Con el fin de garantizar la equidad y la neutralidad económica entre los actores, el tipo de los impuestos sobre los editores de televisión y los servicios de vídeo se armonizarán en un 5,15%.

Esta reforma permitirá consolidar la financiación del cine, la producción audiovisual y los videojuegos, a través de la cuenta de apoyo del CNC, cuyos ingresos no estarán limitados y que, según nuestras previsiones, ascenderán a 676 millones de euros.

Este «espíritu de resistencia» guía también el proyecto de ley relativo a la comunicación audiovisual y a la soberanía cultural en la era digital. Lo presentaré al Consejo de Ministros a finales de noviembre.

El Presidente de la República lo ha recordado: lo que está en juego no es «adaptarse» a las limitaciones externas, sino inventar un nuevo modelo, fortalecido por los principios y valores que han permitido, desde hace décadas, nuestra excepción cultural.

Un nuevo modelo que impone a los actores tradicionales y a los actores digitales: reglas de competencia más equitativas, y el respeto de la concepción francesa del derecho de autor.

Un nuevo modelo que integra, en nuestro sistema de financiación de la creación audiovisual y cinematográfica, a los actores que por el momento están excluidos.

En este modelo, el sector audiovisual público debe desempeñar plenamente su papel de primera ventana hacia la cultura.

En particular, debe ser una herramienta de difusión de la cultura; debe entretener y maravillar, conmover e informar.

Quiero que la hagamos una referencia, la referencia en Europa.

Para lograrlo, nuestro sector audiovisual público debe transformarse. 

Debe distinguirse más de las cadenas privadas, reafirmando sus misiones de servicio público: la información, la cultura, la oferta de proximidad, la juventud y la proyección internacional.

Estas prioridades exigen un refuerzo de las cooperaciones entre las empresas del sector audiovisual público. Con este fin, France Télévisions, Radio France, France Médias Monde e INA se reunirán en el seno de un grupo público: France Médias.

Tener una gran ambición para el audiovisual público no es contradictorio con pedirle un esfuerzo sostenible para contribuir al control del gasto público.

La trayectoria financiera a 5 años del audiovisual público, tal como se define en 2018, se confirma para contribuir al control del gasto público.

En 2020, el esfuerzo de ahorro esperado de las empresas del sector audiovisual público será de 50 millones de euros.

Teniendo en cuenta la reducción de que se beneficiará el sector audiovisual público en virtud de la reforma de la fiscalidad destinada a la financiación del cine, su financiación mediante la contribución al sector audiovisual público podrá reducirse así en 71 millones de euros.

Este esfuerzo permitirá reducir, de manera simbólica, el importe de la contribución al audiovisual público en 1€ por hogar.

Emancipación, territorios, artistas y creadores, y nuestra soberanía cultural. Estas son las cuatro prioridades principales de este presupuesto para 2020.

Para responder a estos desafíos, para responder mejor a las expectativas de nuestros conciudadanos y para aportarles cambios concretos, necesitamos un ministerio fuerte.

Esto requiere transformar el Ministerio de Cultura. Y eso es lo que estamos haciendo con todos sus agentes.

He iniciado una transformación que obedece a principios claros: sencillez, cercanía, audacia y eficacia.

Crearemos una dirección dedicada a la emancipación, a la transmisión y a todas las políticas de acceso al arte y a la cultura.

La administración central será reubicada en sus misiones de concepción, pilotaje, animación y evaluación de las políticas culturales.

Como ya he dicho, este reposicionamiento irá acompañado de un proceso de desconcentración de los dispositivos gestionados por el Ministerio.

Se reforzará la dirección de las funciones estratégicas del ministerio: pienso en su acción internacional, en lo digital, en la prospectiva.

Además, se ha iniciado un proceso de simplificación y desmaterialización de los trámites, con el fin de facilitar el acceso de los ciudadanos y de los agentes culturales a los dispositivos del Ministerio.

Eso es lo que hemos hecho con el procedimiento de solicitud de licencia de empresario de espectáculos. Mañana habrá muchos otros procedimientos.

La trayectoria de empleo del ministerio se ha reducido considerablemente para acompañar este proceso de transformación: los efectivos del ministerio se reducirán en 15 equivalentes a tiempo completo. El personal de la administración central se reducirá en 35 puestos de trabajo. Y se crearán 20 puestos en la red descentralizada para acompañar la desconcentración.

Sobre todo, para responder mejor a las expectativas de los usuarios, es importante garantizar buenas condiciones de trabajo a los agentes.

Por consiguiente, este presupuesto incluye medidas de equidad y de atractivo de los oficios.

Estos oficios, estos equipos, estos agentes que, en toda Francia, dan lo mejor de sí mismos, de sus competencias, de sus conocimientos, al servicio de las artes y de la cultura, y del interés general.

Son mi orgullo. Los saludo y les doy las gracias sinceramente.

 

Damas y caballeros,

A la hora del sexagésimo aniversario de este ministerio, nos corresponde, más que nunca, actuar por la cultura al servicio de los franceses. De todos los franceses.

Incluso los que, a veces, se sienten excluidos. Sobre todo los que se sienten excluidos.

No debemos esperar a que nos lo pidan.

Porque no podemos vivir sin cultura.

Este presupuesto, quiero creerlo, nos permitirá favorecer la emancipación de nuestros conciudadanos.

Apoyar la cultura en los territorios.

Acompañar a nuestros artistas y creadores.

Y reafirmar nuestra soberanía cultural.

Estas son nuestras prioridades para 2020.

Y estos son los medios que se dotará el ministerio el año próximo para ponerlos en práctica.

Ahora estoy a su disposición para responder a sus preguntas.