Gran experto en Oriente Próximo, el periodista y embajador Eric Rouleau acaba de desaparecer a los 89 años.

Dividido entre su patria perdida, Egipto, y su patria de adopción, Francia, este hombre comprometido se había convertido rápidamente en una de las grandes plumas de la Agencia Francia-Prensa, del Mundo y del Mundo diplomático.

Era un artífice de la paz, fiel a sus orígenes y a sus ideales de juventud.

Sus memorias, «Entre bastidores de Oriente Próximo, 1952-2012», lo testimonian. Necesitamos contrabandistas como él.

Mis pensamientos están con su familia y sus seres queridos.