Los animadores y ponentes de los grupos de trabajo relativos a la «Estrategia nacional para la arquitectura», Frédéric Bonnet, Boris Bouchet y Hélène Riblet (grupo 1), Marc Barani, Marie Zawistowski, Paul Chantereau y Lorenzo Diez (grupo 2)Paul Chemetov, Lucie Niney y Christine Edeikins (grupo 3), concluyeron los trabajos que serán presentados próximamente a Fleur Pellerin, ministra de Cultura y Comunicación.

 

La ministra desea agradecer calurosamente a los tres grupos, que han podido explorar los temas «sensibilizar-movilizar», «innovar» y «desarrollar» y cruzar sus enfoques.

 

Estos trabajos, realizados en estrecho diálogo con el Consejo Nacional del Colegio de Arquitectos, se han nutrido de numerosas entrevistas y audiencias.

 

Existen ya varias orientaciones.

 

La crisis actual obliga a volver a examinar los fundamentos de una arquitectura de proximidad que debe ser accesible a todos, en una cultura compartida del «bien construido».

 

La transversalidad de una disciplina de carácter científico, técnico y eminentemente cultural constituye un potente factor de estímulo para la innovación y una garantía para un marco de vida de calidad en el conjunto de los territorios, en un enfoque económico y sostenible.

 

Desarrollar la capacidad de intervención arquitectónica en el edificio existente, y así afirmar que «preservar es transformar» es un reto contemporáneo importante.

 

Los autores invitan, pues, a echar una nueva mirada al valor económico y cultural de la arquitectura para recuperar confianza y transparencia en el acto de construir.

 

Señalan, además, la necesidad de establecer vínculos entre la formación, la investigación y las diferentes profesiones de la construcción y del diseño, que requieren una mejor cooperación.

 

A este respecto, los autores hacen hincapié en el fortalecimiento del arraigo científico, profesional y territorial de la formación inicial y continua de los arquitectos y en la necesidad de acompañar a los jóvenes profesionales. También insisten en la estructuración de la profesión, que debe poder responder a las evoluciones de la sociedad y del control.

 

Por último, los autores proponen reforzar la ejemplaridad del concurso, característica francesa recientemente confirmada por el Primer Ministro, en particular a través de una dirección de obra mejor formada en los temas arquitectónicos y capaz de asumir una gestión viva de su patrimonio.

 

La expectativa va más allá de la mera profesión de los arquitectos y afecta más ampliamente al «vivir juntos» de todos nuestros conciudadanos. Este es el sentido del apoyo del Presidente de la República prestado el 12 de junio pasado a la arquitectura francesa.

 

Fleur Pellerin saluda el compromiso de los autores y colaboradores por su compromiso con el enfoque de «Estrategia nacional para la arquitectura». Sus reflexiones continuarán con intercambios con los profesionales y constituirán la base de las propuestas en favor de la arquitectura que la Ministra presentará en septiembre al Gobierno, tras una concertación interministerial que establezca un vínculo con las diferentes políticas económicas, urbanas, ecológicas y de ordenación del territorio.