Con Pierre Doussaint, desaparece una bella y entrañable figura de la danza contemporánea. Brillante bailarín y coreógrafo, destacado pedagogo, creó numerosas coreografías y colaboró con Carolyn Carlson, Régis Obadia, Kazuo Ono o incluso el saxofonista Steve Lacy.
Artista amante de la cultura, le gustaba combinar sus creaciones con grandes autores, instrumentistas y pintores, como por ejemplo en «El libro de la pobreza y de la muerte» adaptado de Rilke, en el que participaron el clarinetista Pierre Louis Garcia y el artista plástico Ernest Pignon Ernest.
Personalidad tan discreta como determinada, ha trabajado incansablemente para democratizar la danza y hacerla resplandecer, ya sea en dirección a los niños de los mureaux o integrando a artistas Circassianos en su compañía. Deja una importante huella de pedagogo en Francia (conservatorio de Chartres, Zoo de vidrio, estudio One Step), en Europa y en África.