Mimi Barthélémy, narradora, actriz y escritora haitiana, acaba de abandonarnos.

Curiosa de descubrir el mundo, sus caminos la habían llevado a América del Sur, África, la República de Honduras, Asia... Su vocación de narradora nació de una búsqueda personal de su identidad de mujer haitiana que vivía lejos de sus orígenes. Animada por el amor a las palabras y la magia del verbo, Mimi Barthélémy, con su bella voz de inflexiones tan particulares, había sacado de la tradición oral de Haití. A través de sus cuentos que mezclaban el criollo y el francés que daba al público, sola o acompañada de sus músicos, en los escenarios nacionales e internacionales, recordaba lo esencial que era conocer su lengua, su voz y amar de dónde vienes para saber a dónde vas.

En el Petit Contoire, presentaba al público parisino a los narradores más prestigiosos; también había creado la compañía Ti Moun Fou, cuyo espectáculo «La última carta del almirante» había sido recompensado con el premio Arletty de la universalidad de la lengua francesa en 1992.

Conmocionada por el terrible terremoto que sacudió Haití en 2010, Mimi Barthélémy se había implicado mucho en ayudar a los suyos, a sus hermanos y hermanas de corazón, y había escrito el espectáculo «Mi Planeta después del 12 de enero».

Si su voz se ha apagado para siempre, no desaparece del todo gracias a los álbumes de sus cuentos que nos deja como herencia.