Frédéric Mitterrand, ministro de Cultura y Comunicación, se ha enterado con indignación del pseudojuicio del cineasta iraní Jafar Panahi, condenado a seis años de prisión y veinte años de prohibición de ejercer su profesión de realizador y de abandonar su país, lo que significa que no puede expresar su talento.

Se alza enérgicamente contra este ataque inaceptable a la libertad de pensamiento y de creación artística y pide que se le ponga fin, para que el gran cineasta iraní sea libre de sus movimientos y pueda de nuevo seguir dirigiendo películas, como desean los cineastas de todo el mundo que le expresan su solidaridad y su apoyo en todas las ocasiones y, en particular, en el último festival de Cannes.