Homenaje de Frédéric Mitterrand, ministro de Cultura y Comunicación, a James Moody

Me entristece enterarme de la desaparición de James Moody.
Con él, el mundo del jazz llora un magnífico saxofonista y uno
de los padres del Bebop. Desde los años 40, resplandeciente y sereno, grande
entre los grandes, adorado al igual que Charlie Parker y Thelonious Monk,
encarnaba este estilo de jazz nacido en los Estados Unidos, cuna de estos
música.
Su maravilloso talento, su fuerza inextinguible y su coraje
en la enfermedad, habían levantado la emoción de admiradores del mundo
entero, venido a gritarle su amor como se grita solamente a los muy
grandes poetas.
Para ellos, para todos nosotros, su mítico «Moody’s mood for love»
permanecerá como su más bello mensaje de amor a su público y a la
vida.