El 4 de julio se celebró la última sesión de trabajo de la instancia profesional para definir las modalidades de aplicaciónde la reforma de las ayudas a la prensa presentada por Frédéric Mitterrand, ministro de Cultura y Comunicación, a principios de enero de 2011.

El Ministro declaró que esta reforma presagiaba un camino hacia
que «el Estado, en su acción renovada al servicio de la prensa,
participa tanto en la inversión productiva como en la innovación y promueve
una política activa en favor del capital humano, al servicio
el pluralismo de la información, la diversidad de los públicos y
opiniones. ».

Los representantes de los editores reunidos en la instancia presidida
por Roch Olivier Maistre, confirmaron su acuerdo con los tres
principales ejes de la reforma en torno a una gobernanza y un espacio
de diálogo renovado, de una asociación público/privada renovada en torno al
principio de contractualización y adaptación de una serie de ayudas
directas, tres años después de la aplicación de las disposiciones
de los Estados Generales de la prensa escrita.

La reforma introduce más transparencia, combina una evaluación
de las necesidades y de la eficacia de las ayudas, a una mejor
coordinación de los mecanismos de apoyo, y una mejor
cuenta digital.

Otras novedades del dispositivo se refieren al principio de apoyo
a las empresas que han realizado esfuerzos especiales
cumplimiento de las normas de calidad social, por ejemplo en
el desarrollo sostenible, la diversidad y la
reconocimiento de las minorías. Se dedicará una dotación anual
a estas bonificaciones. Se gestionará en el marco del nuevo fondo
estratégico para el desarrollo de la prensa y atribuido sobre la base
un baremo, por el comité director del fondo.