Buenos días a todos.

En un libro publicado el pasado 2 de enero, una autora, Vanessa Springora, describe hechos cuya gravedad conmovió, conmocionó, indignó - con razón.

Describe la influencia de un escritor sobre una menor. De un hombre que sabe, sobre una joven que no sabe.

No corresponde al Ministro de Cultura pronunciarse sobre la calificación de estos hechos.

Mi papel como ministro de Cultura es proteger y promover la libertad de creación.

Pero el creador es un justiciable como los demás. Ni su talento ni su aura pueden ser garantías de impunidad.

En el presente caso, la justicia se ha hecho cargo de los hechos denunciados.

El pasado 3 de enero se abrió una investigación preliminar por «violaciones de menores» contra Gabriel Matzneff.

Si le he propuesto hoy encontrarse con nosotros es porque el Centro Nacional del Libro, dependiente del Ministerio de Cultura, concede desde hace varios años una asignación al señor Matzneff.

Como ustedes saben, tan pronto como fui informado, pedí al CNL que me proporcionara todas las precisiones necesarias sobre esta ayuda, denominada «asignación anual renovable».

Creado en 1965, este subsidio se ha convertido con el tiempo en una ayuda social destinada a escritores que han contribuido a la fama de la literatura francesa, pero que se encuentran hoy en día desprovistos - frente, por ejemplo, a situaciones de enfermedad o de edad avanzada.

El principio mismo de esta asignación se abandonó en 2013, siguiendo las recomendaciones del Tribunal de Cuentas.

Por lo tanto, el sistema se irá apagando gradualmente y no se ha prestado ninguna nueva ayuda desde 2013.

Catorce autores podrían beneficiarse en 2020. Catorce autores, entre ellos Gabriel Matzneff.

 

Estos subsidios no son ayudas a la creación.

No se basan en un proyecto de obra, en una creación futura.

Tienen en cuenta la situación de las mujeres y los hombres en la pobreza, pero se considera que han contribuido a la fama de la literatura francesa, a la difusión de las letras y a nuestra vida literaria y artística.

Eso es lo que los hace únicos.

Mi responsabilidad es asegurar que este dinero público, aquí movilizado en beneficio de algunos autores, sea transparente e irreprochable.

Por ello he pedido que se establezca, a partir de este año, una comisión restringida encargada de pronunciarse sobre la prórroga de las asignaciones anuales renovables ya concedidas.

He pedido al Presidente del CNL que me comunique, en el plazo de dos semanas, una propuesta de composición de esta comisión.

Esta comisión deberá ejercer un control más estricto sobre los ingresos y las condiciones de vida de los beneficiarios, y su contribución presente y pasada a la fama de la literatura francesa y, por tanto, a nuestra vida literaria y artística.

Basándose en el dictamen motivado y detallado de esta comisión, los dirigentes del CNL podrán decidir la renovación - o no - de estas asignaciones.

Este nuevo sistema presentará - creo - todas las garantías que permitan una utilización eficiente de los fondos públicos, frente a un proceso de atribución que hoy considero demasiado opaco y discrecional.

Si Gabriel Matzneff solicitara la renovación de su asignación en 2020, su expediente sería estudiado, como los demás candidatos, según los dos criterios mencionados.

Así pues, correspondería a la comisión determinar si ha contribuido o no a la fama de la literatura francesa y si hoy se encuentra o no desprovisto.

¿Contribuye el señor Matzneff, que reivindica el carácter autobiográfico de sus relatos, a la fama de la literatura francesa haciéndose en sus escritos el cantor de la pedofilia? Yo no lo considero así.

¿Es su estilo de vida fastuoso descrito en sus libros lo que justifica el pago de esta asignación? También considero que no.

Damas y caballeros,

Desde mi llegada a este ministerio, siempre he afirmado que los artistas están en el centro de mi acción.

Estoy convencido de que nuestra sociedad los necesita. Quizás más que nunca.

Vanessa Springora es la prueba.

Su libro es emblemático del poder de la cultura y de la creación.

El poder, no de anular el horror o de borrar los dramas, sino de invertir las relaciones de fuerza que prevalecían hasta entonces.

El poder de hacer oír tu voz.

Este libro demuestra que la palabra de las víctimas nunca es en vano.

Quiero asegurarles mi apoyo.

E invito a los testigos de abusos cometidos contra menores a denunciar los hechos.

Dos números de información y escucha: el 3919 para las mujeres víctimas de violencia; el 119 para los menores o testigos de violencia contra niños.

Repito: en este asunto no me corresponde a mí hacer justicia.

Pero el compromiso de fondos públicos en este asunto nos obliga a la mayor vigilancia.

Esto es lo que motiva la refundición de este dispositivo preciso de asignación abonado por el CNL.

Estoy a su disposición para responder a sus preguntas.