La crisis sanitaria ha desestabilizado profundamente los sectores de la cultura y del deporte, lo que ha llevado, en particular, a la anulación de todos los acontecimientos culturales y deportivos desde el mes de marzo. La actividad de los empresarios privados de espectáculos vivos, de los organizadores de festivales, de acontecimientos deportivos y de los establecimientos de actividades físicas y deportivas se ve así amenazada.

Asimismo, como complemento de los dispositivos de apoyo a la actividad y al empleo establecidos por el Gobierno para todos los sectores de la economía francesa a los que pueden optar, el Ministro de Cultura, Franck Riester, y la Ministra de Deportes, Roxana Maracineanu, han propuesto que también puedan ofrecer, en lugar del reembolso de un billete o de una suscripción, un crédito a sus clientes para beneficiarse de una prestación de la misma naturaleza y de un valor equivalente.

Gracias a esta medida, los organizadores privados de acontecimientos culturales o deportivos, cualquiera que sea su forma jurídica (empresas, asociaciones), podrán preservar su tesorería proponiendo a los espectadores beneficiarse de propuestas equivalentes en los meses siguientes.

El espectador de una representación artística que habría sido cancelada entre el 12 de marzo y el 15 de septiembre de 2020 podrá así beneficiarse de un crédito para una representación durante la próxima temporada 2020-2021. Para los participantes de un festival cuya edición de 2020 ha sido cancelada, también podrán beneficiarse de un crédito para la edición de 2021 del mismo festival. Si el espectador no desea beneficiarse de esta propuesta, podrá hacerse reembolsar íntegramente al término de dicho plazo.

Del mismo modo, el espectador de una competición deportiva cancelada entre el 12 de marzo y el 15 de septiembre de 2020, podrá recibir una carta de crédito con una validez de 18 meses para una prestación de la misma naturaleza y categoría.

Esta disposición se aplica también a los establecimientos de actividades físicas y deportivas que, en caso de rescisión de contrato, podrán ofrecer un activo válido durante 6 meses, en lugar de un reembolso de las cantidades abonadas por las prestaciones no realizadas. También en este caso el cliente podrá hacerse reembolsar íntegramente al término de dicho plazo.