Roselyne Bachelot-Narquin, ministro de Cultura, da su aprobación al nombramiento de Maïté Rivière a la dirección del Quartz, Scène nationale de Brest, en pleno acuerdo con François Cuillandre, presidente de Brest Métropole y alcalde de Brest, Loïg Chesnais-Girard, presidente del Consejo regional de Bretaña, Nathalie Sarrabezolles, presidenta del Consejo departamental de Finisterre, Stéphane Roudaut, presidente de Brest'aim, Stéphane Maby, director general de Brest'aim, y a propuesta unánime del jurado reunido el 20 de septiembre de 2020.

Maïté Rivière fue hasta 2020 directora del POC de Alfortville. Anteriormente fue responsable del espectáculo vivo en la Logia teatro y asesora teatro y espacio público en la Oficina Nacional de Difusión Artística (ONDA).

Maïté Rivière resume en estos términos la ambición de su proyecto artístico y cultural para el cuarzo: «Liberar las energías, hacer comunidad, inventar el teatro del mañana». En un Quartz renovado después de dos años de trabajo que dará lugar a una programación fuera de las paredes, Maïté Rivière prevé a la vez multiplicar las asociaciones con los actores de la metrópoli e invertir espacios libres en la ciudad. Su programación será pluridisciplinar, manteniendo una atención particular a la danza y a los espectáculos para ver en familia.

Maïté Rivière desea igualmente asociar a los artistas a la ejecución de su proyecto e implicar especialmente a los equipos implantados en el territorio de la metrópoli, en particular a los que se encuentran en fase de desarrollo. Las asociaciones, a nivel regional, nacional e internacional, se desarrollarán para permitir la puesta en común de los medios para la producción, la circulación de las obras y la acogida de artistas de todo el mundo. Se podría crear así una red de teatros situados en ciudades costeras.

Por último, el proyecto de Maïté Rivière es el de un cuarzo abierto y unificador, que moviliza todos los modos de dirección a las poblaciones, y que permite la accesibilidad y la inclusión de la mayoría.

Maïté Rivière sucede a Matthieu Banvillet que dirigía el Quartz desde 2011 y cuya ministra de Cultura desea saludar la exigencia y el compromiso, tanto al servicio de los artistas y de sus obras, como de una apertura a todos los públicos.