Roselyne Bachelot-Narquin, Ministra de Cultura, y Sébastien Lecornu, Ministro de Ultramar, se congratulan de la inscripción en el Registro de buenas prácticas de salvaguardia del patrimonio cultural inmaterial de la humanidad (UNESCO) «La yole de Martinique, de la construcción a las prácticas de navegación: un modelo de salvaguardia del patrimonio», por el Comité intergubernamental de salvaguardia del patrimonio cultural inmaterial, este 17 de diciembre de 2020, en su 15eme sesión.

A través de esta inscripción, se trata de promover un proceso a escala humana, un modelo de transmisión transferible y un patrimonio vivo, rico en saberes y conocimientos compartidos.

Esta inscripción da testimonio de un reconocimiento de los esfuerzos realizados para salvaguardar no sólo los conocimientos técnicos de carpintería vinculados a la construcción de estas embarcaciones tradicionales, sino también las técnicas particulares de navegación, basadas en un espíritu asociativo y colaborativo y, por último, en prácticas físicas y festivas, marcadas por carreras en los diferentes puertos de Martinica y por el Tour des yoles, momento intenso que moviliza hoy a miles de habitantes.

En el origen de la salvaguardia del yole se encuentran las carreras organizadas por los marineros-pescadores, en forma de desafíos entre barcos a la vuelta de la pesca. Marineros, carpinteros y habitantes se constituyen en asociaciones. La primera es la asociación de yoles y gomeros, fundada en 1972. El Gobierno, los medios de comunicación y la población de toda la isla se están uniendo para organizar carreras en los distintos puertos de la isla. El Tour des yoles existe desde 1966.

Las actividades en torno al yole de Martinique reflejan los principios y objetivos de la Convención en materia de diálogo y apoyo a la diversidad cultural. El yole refuerza el diálogo dentro de la comunidad de los habitantes. Pone en valor a los artesanos y marineros de los puertos de la isla que poseen los conocimientos técnicos. Reúne a todas las generaciones, a todas las clases sociales y, más en general, a todas las comunidades de la isla. Su práctica es gratuita y se basa en las asociaciones. Estas últimas han permitido construir un gran número de nuevos yoles y multiplicar el número de practicantes. Se encargan de la formación de los jóvenes y de la inscripción de los yoles en la sociedad local.

La iniciativa fue llevada a cabo por un comité directivo coordinado por Edouard Tinaugus, con el apoyo de la Dirección de Asuntos Culturales de Martinica, la Federación de Yoles Ronde de Martinique, la Colectividad Territorial de Martinica, la Academia de Martinica, del Instituto de Deportes de Martinica y con la colaboración científica de la Universidad de las Antillas.

Roselyne Bachelot-Narquin, ministro de Cultura, y Sébastien Lecornu, ministro de Ultramar, dan las gracias a la comunidad portadora, compuesta de marineros-pescadores, carpinteros-marinos, maestros yoladores y tripulaciones, asociaciones de yoles y bebés yoles, agrupadas en la Federación de Yoles Ronde de Martinica, empresas locales, representantes electos e instituciones territoriales, artistas y profesores, estudiantes y universitarios, toda la población de la isla, por último, para la cual la práctica del yole representa una identidad, una cita familiar y festiva.

Con la Convención para la salvaguardia del patrimonio cultural inmaterial (2003) La UNESCO, que se distingue de la Convención para la Protección del Patrimonio Mundial (1972) y la complementa, tiene por objeto preservar y recrear un patrimonio derivado de las prácticas culturales heredadas y de las interacciones sociales. Este patrimonio abarca las expresiones orales, las artes escénicas, los rituales y acontecimientos festivos, los conocimientos relativos a la naturaleza y al universo y los conocimientos artesanales que transmitimos a nuestros descendientes. El Patrimonio Cultural Inmaterial (PCI), basado en la participación y la rendición de cuentas de acuerdo con los principios del desarrollo sostenible, refleja la creatividad humana en toda su diversidad.

La Lista representativa de la humanidad del PCI está compuesta por expresiones que demuestran la diversidad del patrimonio inmaterial y que hacen tomar mayor conciencia de su importancia.

El Registro de buenas prácticas de salvaguardia se compone de programas, proyectos y actividades que mejor reflejan los principios y objetivos de la Convención.

Desde 2008, Francia ha inscrito 23 elementos en el PCI de la Humanidad, 9 de ellos con otros Estados partes en la Convención de 2003, que reúne a 180 hasta la fecha.