Apenas terminada la 40ª edición del Festival Internacional de Ópera Barroco y Romántico de Beaune, su alma, Kader Hassissi, se retiró de puntillas, un 15 de agosto. Dejándonos a la tristeza de haber perdido a un hombre así, discreto e investido, de aquellos que, llamados a una misión importante, como la de preservar las músicas antiguas y compartirlas con el mayor número posible, consagran a ello su energía y su vida.

Este Kabyle de origen instalado en Borgoña no temía en efecto ni las vías escarpadas ni la altitud. Junto con su esposa y directora artística, Anne Blanchard, y sobre la base de una academia de verano, creó el Festival Internacional de Ópera Barroca y Romántica de Beaune para transmitir su erudición y pasión a todos los públicos, conocedores, curiosos, aficionados, y para apoyar de forma duradera a los artistas en los conciertos dados los fines de semana de julio en los Hospicios de Beaune y en la Colegiata de Notre-Dame.

Director de obra obstinado y brillante de este festival lírico de renombre mundial que celebró contra viento y marea, promotor sin tregua del barroco y de sus actores, Kader Hassissi favoreció durante cuarenta años la carrera de toda una generación de artistas. 

Esta humanidad, esta honestidad, esta sinceridad y este entusiasmo de Kader Hassissi, los lamentaremos mucho. 

Expreso mi más sentido pésame a su esposa, Anne Blanchard, así como a todos sus familiares y a los equipos del Festival.