La ministra de Cultura Roselyne Bachelot-Narquin se enteró con tristeza de la muerte de Ariel Goldenberg, que fue durante casi 40 años, del Festival de Nancy al Teatro de Chaillot, uno de los grandes animadores, productores, descubridores de talentos, del mundo del espectáculo vivo, no solo en Francia, sino también en España, donde presidió casi 30 años el Festival de Teatro y luego el Festival de Otoño de Madrid.

Llegado de Buenos Aires, donde nació en 1951 y donde había aprendido todos los oficios del teatro y del cine, se unió en los años 70 a la aventura del Festival de Nancy dirigido por Jack Lang. Políglota y cosmopolita, siendo profundamente argentino, hablando el yiddish tan corrientemente como otras cinco lenguas europeas, Ariel Goldenberg unía el continente americano con Europa, acompañando a Bob Wilson, Mikhail Baryshnikov, Peter Sellars, o incluso Alfredo Arias. Estaba en casa en Berlín (fue consejero artístico del Deutsches Theater), como en Viena o en Milán.

Su curiosidad universal, transmitida por los amigos que tenía en todo el mundo, le había permitido descubrir el trabajo de Lev Dodine en la MC93, que dirigió de 1989 a 2000, antes de tomar la dirección del Teatro Nacional de Chaillot, cuya programación abrió ampliamente a todas las danzas.

Gran productor y sobre todo gran acompañante de artistas, fue de aquel puñado de apasionados que escribieron las páginas más grandes del teatro europeo, en un diálogo siempre fecundo con los maestros de la puesta en escena, sin descuidar su papel de productores o directores de teatro. Su talento consistía en decir sí a lo imposible o a lo imposible sin olvidar la necesidad de volver a un equilibrio económico y presupuestario viable.

Apasionado y apasionante, ávido de vida, de encuentros y amistades, Ariel Goldenberg era un hombre de vínculos y fidelidades. Deja a sus amigos el recuerdo de una risa tonificante y de un humor infinito, y a los que no lo han conocido la huella indeleble de las mágicas escénicas cuya creación permitió en el mundo entero.

Roselyne Bachelot-Narquin presenta sus condolencias a su compañera Andrea Nartano y a todo el mundo del espectáculo vivo que ve partir a uno de sus mejores animadores.