Milos Forman es uno de los mejores directores de nuestro tiempo.

Autor militante, personalidad carismática, contribuyó al nacimiento de la Nueva ola cinematográfica de la antigua Checoslovaquia antes de exiliarse después de la represión.

En los Estados Unidos, sigue explorando todos los géneros, desde el cine histórico hasta el cine político, ganando numerosos premios en los Oscar, los César y los grandes festivales internacionales. Películas emblemáticas como «Vuelo sobre un nido de cuco», «Los amores de una rubia» o «Ragtime» y «Amadeus» han sido fuente de inspiración para generaciones de cineastas. Más allá del reconocimiento crítico, supo conquistar al gran público.

Sus películas tuvieron un gran impacto en el público y cada una de ellas fue una revelación e inspiración para todos.

Había recibido el «Premio Luz» por el conjunto de su carrera en el festival Lumière de Lyon en 2010.

A pocas semanas de la apertura del Festival de Cannes, el mundo del cine pierde a un director talentoso, iconoclasta y curioso, habitado hasta el último aliento por un deseo de libertad.

Expreso mi más sentido pésame a su familia y a sus seres queridos.