Resistente desde el principio, Claude Lanzmann fue un director de la revuelta, el autor de una obra magistral que no dejó de combatir el olvido para honrar la memoria de los que sufrieron.

Al lado de Jean-Paul Sartre y Simone de Beauvoir, con quien dirigía la revista Los Tiempos Modernoso a través de sus conmovedores documentales sobre el Holocausto, este intelectual comprometido era reconocido a través de las fronteras por su lucha incesante contra la injusticia. El autor de Shoahuna obra maestra absoluta, fruto de doce años de trabajo en torno a la palabra de los protagonistas de los campos de concentración y exterminio, ha conseguido transformar la imagen en palabras, crear a partir de la nada una obra excepcional y radical.

Cineasta impulsado por la búsqueda de la verdad, trataba de descifrar el mundo para comprenderlo mejor. Le debemos una decena de películas importantes, incluyendo Por qué Israel (1972) y Tzáhal (1994) y Napalm (2017) o incluso Las Cuatro HermanasLa película, creada a partir de tomas inéditas de Shoah, ha sido estrenada recientemente.

Claude Lanzmann era un humanista, un ardiente defensor de la libertad, un testigo indispensable, un cineasta ineludible.

Expreso mi más sentido pésame a su familia y a sus seres queridos.