Ensayista, historiador de la literatura, crítico literario, Marc Fumaroli fue un espíritu libre e ilustrado. Se mostró constantemente preocupado por la política cultural de Francia, de la que siguió con talento las falsas apariencias, apasionadamente apegado a su prestigio y a su excelencia. 

Espíritu francés, el académico fue también uno de los más eminentes pensadores de la Europa cultural. Su apego a la lengua francesa fue constante.

Escritor y profesor, Marc Fumaroli había devuelto a los franceses las llaves de su historia. Sus palabras y su verbo pusieron de relieve la importancia y la irradiación del Gran Siglo y del Siglo de las Luces. Combatiente tenaz y sincero, había hecho de su poderosa erudición y de la virtuosidad de su lengua, los fieles compañeros de las causas que consideraba justas y esenciales. Puso las artes y las letras por encima de todo, asumiendo sus prejuicios, con avidez y pasión. 

Ilustrado por su obra de referencia "Quand l'Europe parle français" (2001), su apasionado compromiso por el francés se prolongó en la acción pública cuando Marc Fumaroli fue nombrado el 2 de octubre de 2006 al frente de la Comisión General de Terminología y Neología (actualmente Comisión de Enriquecimiento de la Lengua Francesa). Sucediendo a Gabriel de Broglie, Marc Fumaroli ejerció durante casi 10 años este mandato, a su imagen, con estilo y ardor.

Marc Fumaroli fue durante 20 años presidente de la Sociedad de Amigos del Louvre, de la que todavía era presidente de honor, y apoyó el enriquecimiento de las colecciones del museo en numerosos ámbitos.

El Ministerio de Cultura le debe mucho.

Expreso mi más sentido pésame a su familia, a los miembros de la Academia francesa y de la Academia de las Inscripciones y Bellas Letras, a sus estudiantes y lectores.