Roselyne Bachelot-Narquin, ministra de Cultura, expresa su emoción ante el anuncio de la muerte de Jean Maheu, personalidad erudita que no ha dejado de servir a la vida cultural de su país.

Joven auditor del Tribunal de Cuentas, en 1962 se incorporó a la Secretaría General de la Presidencia de la República como colaborador del General de Gaulle. Posteriormente fue nombrado Director de Juventud y Actividades Socioeducativas en la Secretaría de Estado de Juventud, Deportes y Ocio. A partir de 1974 continuó su actividad en el Ministerio de Cultura, como director de música, arte lírico y danza.

Luego despliega su experiencia en numerosas instituciones culturales. Durante dos mandatos (1983-1989), aporta una contribución decisiva al desarrollo del joven Centro Pompidou, formidable «máquina cultural» que trabaja para mezclar las artes, los artistas y el público. A partir de 1989, puso su energía transformadora al servicio de Radio France, donde dirigió, como presidente-director, numerosos talleres, especialmente en el seno de las dos orquestas y del coro de envergadura internacional.

También es presidente de la Casa de la Poesía de la Ciudad de París, del Teatro de la Ciudad y del Centro Nacional de la Fotografía.

En estas diferentes funciones, este apasionado de la cultura se ha fijado siempre como objetivo difundir la cultura lo más ampliamente posible entre los más jóvenes.

Jean Maheu mostró también un interés constante por transmitir sus conocimientos y experiencias enseñando durante casi quince años en el Instituto de Estudios Políticos de París, en la Universidad de París IV, así como en la Universidad de Évry.

Paralelamente a su destacada carrera profesional, Jean Maheu ha escrito y publicado cinco recopilaciones de poemas en las ediciones de L'Herne y de Seguier, entre los cuales el muy bello Un verano de sal (1989).

Roselyne Bachelot-Narquin saluda a este gran servidor de la Cultura y expresa sus sinceras condolencias a su familia y a sus seres queridos.