Roselyne Bachelot-Narquin, ministra de Cultura, expresa su viva emoción ante el anuncio de la muerte del actor Gaspard Ulliel, niño prodigio del cine, que encarnaba tan perfectamente el estilo francés en todo el mundo.

El talento de Gaspard Ulliel se revela al gran público a principios de los años 2000, gracias a sus papeles de joven primero en las películas Besa a quien quieras (2002) de Michel Blanc Les Egarés (2003) de André Téchiné, interpretaciones para las que fue nombrado a los César. En 2005 recibió el César a la mejor joven esperanza masculina, por su maravillosa encarnación de Manech, joven soldado durante la Primera Guerra Mundial, en Un largo domingo de compromiso de Jean-Pierre Jeunet.

Seguirán numerosos largometrajes en Francia y en el extranjero: sobresale en papeles eclécticos, también a gusto en Jacquou el crujiente (2006) que en fascinante Hannibal Lecter: Los orígenes del mal (2006) en el papel de José en Una represa contra el Pacífico (2008) junto a Isabelle Huppert o como Duque de Guise en La Princesa de Montpensier (2010) de Bertrand Tavernier.

En 2014, encarna de manera inquietante al modisto Yves Saint-Laurent en la película biográfica San Lorenzo de Bertrand Bonello, luego entrega una excepcional entrega de sensibilidad e intensidad en Solo el fin del mundo (2016) de Xavier Dolan, que le valió el César al mejor actor.

También aparece en la serie Marvel Moon Knight y estaba rodando la primera serie de Xavier Giannoli, De plata y sangre.

Roselyne Bachelot-Narquin expresa sus condolencias a sus seres queridos y sus afectuosos pensamientos a todos los que lo lloran hoy.