Françoise Nyssen toma nota de la dimisión de los miembros del Alto Comité en las conmemoraciones nacionales.

 

La reciente polémica sobre la reseña de Charles Maurras en el «Libro de las conmemoraciones nacionales» ha puesto de manifiesto la existencia de una ambigüedad persistente en el debate público entre «celebración», «conmemoración» y «deber de memoria».

 

El caso de Charles Maurras reavivó esta cuestión algunos años después del caso de Louis-Ferdinand Céline.

 

En consecuencia, se decidió aclarar el estatuto, el funcionamiento y las publicaciones del Alto Comité en las conmemoraciones nacionales.

 

La ministra ha comunicado a los miembros del Alto Comité su voluntad de poner fin a la edición del libro bajo los auspicios del Ministerio de Cultura. En efecto, el statu quo no era aceptable ni para el Ministerio de Cultura, cuya misión es reunir a los franceses, ni para los miembros del comité, historiadores o expertos reconocidos.

 

No obstante, prosiguen los trabajos de reflexión sobre esta cuestión, cuya sensibilidad se ha manifestado con claridad y no puede pasarse por alto.

 

La ministra pidió a Danièle Sallenave, presidenta del Alto Comité y miembro de la Academia francesa, que dirigiera esta reflexión.