Por orden del 9 de abril de 2019, Franck Riester, ministro de Cultura, decidió archivar El Estandarte de Rembrandt van Rijn (1606-1669) tesoro nacional, después del dictamen favorable a una denegación de certificado de exportación emitido por la Comisión Consultiva de Tesoros Nacionales (CCTN).

Considerada una de las obras más emblemáticas del artista, esta excepcional pintura maestra constituye una de las más importantes aún conservadas en una colección privada francesa. Presente en el territorio nacional desde el XIXe siglo en una prestigiosa colección privada, después de haber pertenecido al rey de Inglaterra, Jorge IV, esta composición ambiciosa revela la manera magistral del pintor, entonces de treinta años y llegado a un clímax de su arte. Se trata de un abanderado, representado de perfil a medio cuerpo y mirando con orgullo al espectador en actitud marcial. En el XVIIe siglo, estos portaestandartes, de los que se conocen retratos colectivos o individuales, estaban encargados de funciones simbólicas y debían evitar caer en manos enemigas el letrero del que tenían la custodia.

Dotado de una fuerza monumental inédita, creada en particular por vivos efectos de claroscuro, en una gama de colores dominada por los marrones, los dorados y los grises, este cuadro, sin duda menos un retrato que una figura de fantasía, es una obra esencial de la producción de Rembrandt y para la pintura del Siglo de Oro holandés, cuya salida del territorio constituiría una grave pérdida para el patrimonio nacional.

Por todas estas razones, la Comisión consideró que el cuadro era un tesoro nacional.

La orden del ministro de Cultura abre un período de 30 meses durante el cual la obra no podrá abandonar definitivamente el territorio nacional. Durante este período, el Estado se esforzará por encontrar los medios que permitan adquirirlas.