Roselyne Bachelot-Narquin, ministra de Cultura, se complace en dar la bienvenida a Alexander Neef a la dirección de la Ópera Nacional de París y en anunciar el lanzamiento de dos misiones sobre las perspectivas de la Ópera Nacional de París y la política de acompañamiento del arte lírico en Francia.

Roselyne Bachelot-Narquin ha querido organizar, en el Ministerio de Cultura, este martes 1er septiembre, la ceremonia de transición a la cabeza de la Ópera Nacional de París entre Stéphane Lissner y Alexander Neef.

Stéphane Lissner, que habrá dirigido la Ópera Nacional de París durante 6 años, proponiendo una programación rica y audaz, velando por diversificar los recursos del establecimiento, es ahora el director del teatro lírico San Carlo de Nápoles, donde ejerce su talento al servicio de uno de los teatros líricos más prestigiosos y antiguos de Europa.

Alexander Neef, que había sido nombrado en julio de 2019 director prefigurador de la Ópera Nacional de París, se convierte a partir del 1er septiembre su director general. En paralelo a sus nuevas misiones de dirección, conservará sus responsabilidades con la Canadian Opera Company hasta la toma de posesión de su sucesor.

Alexander Neef propone para la Ópera Nacional de París un proyecto lírico y coreográfico ambicioso, que concede un lugar importante al repertorio francés y conjuga el mantenimiento de un nivel artístico de excelencia con los retos de democratización, investigación de nuevos públicos y desarrollo de la educación artística.

En esta ceremonia, Roselyne Bachelot-Narquin anunció también el lanzamiento de dos misiones:

  1. Una misión sobre las perspectivas y las modalidades de acompañamiento y apoyo de la Ópera Nacional de París

Para aclarar las decisiones que deberán tomarse para el futuro, se confía una misión a Georges François Hirsch, antiguo administrador de la Ópera Nacional de París, y a Christophe Tardieu, antiguo director adjunto del establecimiento. En el contexto de la crisis sanitaria, les corresponderá realizar un balance de la situación y establecer perspectivas de futuro a medio y largo plazo para la Ópera.

Las conclusiones de esta misión se esperan para finales de noviembre de 2020.

  1. Una reflexión sobre la política del arte lírico en Francia.

Una segunda misión será confiada a Caroline Sonrier, directora de la Ópera de Lille, con el objetivo de establecer un estado de los lugares del arte lírico en Francia, examinando la oferta artística existente, los diferentes modelos económicos, así como las políticas de democratización perseguidas por los teatros líricos en los territorios.

Definirá un marco de referencia para la práctica del arte lírico en Francia, con propuestas para garantizar la sostenibilidad de este sector. La misión prestará especial atención a la inscripción territorial de las óperas, en relación con las colectividades asociadas, al apoyo a los jóvenes compositores e intérpretes, así como a las colaboraciones que las casas de ópera puedan mantener entre sí.