Señor Ministro de Trabajo, Empleo y Diálogo Social, Estimado Michel Sapin, Señor Presidente del Consejo Regional del Centro, Estimado François Bonneau, Señor Presidente del Consejo Regional del Limousin, Estimado Jean-Paul Denanot, Señor Presidente del Consejo General de Indre-et-Loire, Estimado Frédéric Thomas, Señor Presidente del Consejo General de la Creuse, Estimado Jean- Jacques Lauzac, Señor Prefecto de la Región Centro, Estimado Michel Camus, Señor Prefecto de la Región de Limousin, Estimado Jacques Reiller, Señor Alcalde de Eguzon-Chantôme, Estimado Jean-Claude Blin, Señor Alcalde de Crozant, Estimado Jean Parlebas, Señor Director Regional de Asuntos Culturales de la región Limousin, Querido Philippe Geffré, El Director Regional de Asuntos Culturales de la Región Centro, Estimado Jean-Claude Van Dam, Estimado señor Nils Udo

Me alegra particularmente inaugurar «La balsa de otoño» de
Nils Udo.

Este proyecto de encargo público interregional del artista alemán Nils
Udo para los municipios de Eguzon-Chantôme y Crozant forma parte de las
pedidos de obras inauguradas en 2012 en Limousin, con el mismo título
que:
- la obra «Nube Roja» de Laurent Saksik para la Casa de los jóvenes
y de la cultura de la Subterránea;
- la serie fotográfica «Ocupantes/ocupados», realizada por Arno
Gisinger para la ciudad de Limoges;
- o, próximamente, la escultura «skatable Otro» del artista coreano
Koo Jong-A a la isla de Vassivière.

Aquí, el dispositivo de control es llevado por el municipio de Eguzon-
Chantôme, con la colaboración del municipio de Crozant, con el apoyo
consejos regionales del Centro y del Lemosín, consejos generales
del Indre y de la Creuse así como la del Ministerio de Cultura. Es
se inscribe en una voluntad de desarrollar la presencia del arte en el espacio
público en un territorio rural. Demuestra de hecho, su capacidad para recalificar
territorios, re-encantar los sitios, rediseñar nuestra visión de los lugares.
Como sabéis, la misión de facilitar el acceso de la mayoría a
obras mayores» es la primera misión dada al ministerio de
la Cultura y la Comunicación desde su creación. Este
muchos», qué mejor manera de encontrarlo que en el espacio
público, nuestro bien común. Por eso hago arte y cultura
en el espacio público una prioridad de mi ministerio. El arte y la cultura
entablan así un intercambio con el público y con todos los públicos.

Los artistas, eligiendo el espacio público como espacio de
representación y experimentación, acepta este increíble desafío de poner
la prueba sus creaciones fuera de los lugares que están hechos para
eso» y establecer una relación muy particular con el transeúnte que
se convierte en espectador. Tejen un vínculo íntimo y colectivo.

Esto es porque creemos profundamente que el arte trabaja en la
estructuración de nuestras sociedades, y todo a la vez a la construcción de cada uno
de nosotros, en su dignidad de hombre y de mujer que queremos que
sea accesible a todos. Nuestro proyecto es un proyecto humanista. No se trata ni
entretener, ni decorar. Todos los medios son buenos para el diseño
cultural del territorio y el control público artístico es uno de esos.

Así «La balsa de otoño», de Nils Udo, escultura monumental
efímera, diseñada en y con la naturaleza, se moverá a lo largo del agua para
volver a inscribirse en un paisaje del que está inspirada, y hacia el que
devuelve. Creará tablas en movimiento y una nueva lectura
del paisaje del que las fotografías conservarán el rastro.

La mediación emprendida en torno a este proyecto (publicación, exposición, talleres
pedagógicas, visitas guiadas, encuentros con el artista) permitirá a nuestros
ciudadanos de todas las edades para descubrir este trabajo, y hacerlo suyo. El
balsa de otoño», imagen poética de la libertad y del camino
temporal, nos trae una visión, una respuesta a cómo la
política de arte público puede contribuir a una recalificación de nuestro
medio ambiente, urbano o rural.

Se ve, los encargos públicos artísticos ponen al artista en el corazón
de la sociedad y la convierten en un actor de pleno derecho del espacio público.

Es por eso que quiero refundir los dispositivos de control
pública nacional y participar, mediante la creación del Consejo Nacional de Arte
en el espacio público una asociación fructífera con el conjunto de los actores
de la creación en el espacio público (colectividades territoriales, diferentes
ministerios competentes, artistas y otros profesionales), teniendo en cuenta
de las especificidades de los territorios y preservando la diversidad de las formas
artísticas. Deseo que esta reflexión abra también
perspectivas sociales y políticas, para que la cultura y el arte confirmen
su posición y su papel esencial en nuestras vidas.

Le doy las gracias.