Con gran emoción me enteré de la muerte de Stéphan Villeneuve, periodista reportero de imágenes, después de la explosión de una mina en Mosul, Irak, este martes: con su desaparición, se vuelve a golpear el periodismo de guerra.

 

Stéphan Villeneuve realizó con Véronique Robert, Samuel Forey y Bakhtiyar Addad un reportaje sobre la batalla de Mosul para la revista Enviado Especial de la cadena del servicio público France 2, con la sociedad #5 Bis Productions.

 

Desde 2014, el conflicto en Irak ha dejado 26 periodistas muertos, profesionales y no profesionales.

 

Villeneuve había cubierto numerosos conflictos en todo el mundo, especialmente en Libia. Deseo rendir homenaje a su valor al servicio de la información y a su profesionalismo reconocido por todos aquellos con quienes ha trabajado. Recientemente había co-realizado el documental «Daesh, nacimiento de un Estado terrorista», un cuadro sorprendente de la organización terrorista.

 

Me uno al dolor de su compañera Sophie, de sus cuatro hijos, de su familia y de todos sus familiares, así como a la de la familia del periodista kurdo iraquí Bakhtiyar Addad, que también perdió la vida.

 

También quiero expresar mi pleno apoyo a los otros dos periodistas franceses, Véronique Robert y Samuel Forey, heridos en la explosión.