Papa Wemba fue un artista emblemático de la francofonía y de la música del mundo, con una obra impresionante.
Maestro de la rumba congoleña, príncipe de la SAPE - Sociedad de los Ambientadores y de las Personas Elegantes -, fue también un hombre generoso que supo tejer con talento sonoridades africanas y occidentales en sus diferentes álbumes.
El que se llamaba «el ruiseñor», se calló en plena actuación mientras cantaba en el escenario en Costa de Marfil.
La Ministra saluda su memoria y expresa sus condolencias a su familia y a sus numerosos admiradores en todo el mundo.