Cineasta, pintor, fotógrafo, Abbas Kiarostami era un artista libre, enamorado de la verdad. Profundamente marcado por el terremoto de Teherán de 1990, continuó de una película a otra la exploración poética del ciclo de la vida y de la muerte.

Muy apegado a su país, Irán, donde realizó la mayor parte de sus películas, Abbas Kiarostami mantenía una relación muy fuerte con Francia, que descubrió su obra con las películas "Close-up" (1990), "ET la vie continue" (1991) y "A través de los olivos" (1995)antes de que el festival de Cannes la consagrara a los ojos del mundo, atribuyendo la palma de oro al "Sabor de la cereza" en 1997.
Francia ha participado en la coproducción internacional de sus dos últimas películas, "Copie conforme" en 2010 y "Like Someone in love" en 2012, que testimonian la fuerza y la universalidad del propósito de esta conciencia del cine mundial.
Audrey Azoulay, ministra de Cultura y Comunicación, rinde homenaje a este inmenso cineasta y expresa sus condolencias a su familia y a sus allegados.