La literatura francesa acaba de perder, con Françoise Mallet-Joris, una de sus hermosas plumas. Su curiosidad, su independencia de espíritu la habían llevado a abrir nuevas pistas. Durante cuarenta años fue una de las grandes figuras de la Academia Goncourt.

Comprometida en muchos combates por la causa de las mujeres, Françoise Mallet-Joris era una novelista que testimoniaba su tiempo, renovando sin cesar su mirada llena de humanidad sobre sus contemporáneos.

Audrey Azoulay, ministra de Cultura y Comunicación, dirige a su familia y a sus seres queridos sus sinceras condolencias.