Audrey Azoulay, ministra de Cultura y Comunicación, se congratula de la decisión del Consejo Constitucional que acaba de aprobar una ley que marca un verdadero avance para la independencia de la información y el pluralismo de los medios de comunicación.

 

Esta ley consagra para los periodistas un nuevo derecho de oposición a las presiones vinculadas en particular a los intereses económicos de los accionistas - que pueden tener intereses múltiples - y de los anunciantes.

 

El ejercicio de este derecho obligará a todos los medios de comunicación a establecer una carta de ética profesional después de una discusión conjunta entre la dirección y los periodistas a más tardar el 1er julio de 2017. Esta carta debe permitir, en particular, definir, teniendo en cuenta la especificidad de cada empresa de medios de comunicación escritos o audiovisuales, las normas que refuerzan la independencia de la información frente a las presiones de carácter económico.

 

Las televisiones y las emisoras de radio que emiten programas de información deberán también dotarse de comités independientes encargados de velar por el pluralismo y la honestidad de la información, bajo el control del Consejo Superior del Audiovisual.

 

La ley refuerza las normas de independencia de la información y aporta nuevas garantías tanto a los periodistas como al público.

 

Por otra parte, la Ministra toma nota con pesar de que los importantes avances que contenía el texto sobre la protección de las fuentes de los periodistas, dispositivo fundamental para sus capacidades de investigación, se han considerado contrarios a la Constitución.