Fleur Pellerin, ministra de Cultura y Comunicación, se complace en anunciar la candidatura de dos bienes culturales a la inscripción en la lista del patrimonio mundial de la UNESCO: «Taputapuātea» y «Estrasburgo: de la Gran Isla a la Neustadt».

«Taputapuātea» es un paisaje cultural situado en la Polinesia Francesa, en la isla de Ra'iatea. Está constituido por espacios antropizados salpicados de restos arqueológicos, en particular marae, templos a cielo abierto hechos de piedras y corales característicos de las Islas de la Sociedad, y por elementos naturales a los que se unen tradiciones orales y una cosmología representativas de la civilización ma'ohi.

«Taputapuātea» es sobre todo un paisaje sagrado excepcional. Su lectura permite contar la expansión de los pueblos polinesios a través del Océano Pacífico, su organización y su relación espiritual y cosmológica con los elementos naturales y el espacio que, aún hoy, ilustran la capacidad de adaptación, de innovación y de resiliencia del ser humano y de las sociedades, para superar obstáculos que desde hace tiempo son insuperables.

«De la Gran Isla a la Neustadt» es una candidatura de extensión del bien «Estrasburgo - Gran Isla» inscrito en 1988 en la lista del patrimonio mundial de la UNESCO. La Gran Isla y la Neustadt forman un conjunto urbano característico de la Europa renana, estructurado en torno a la catedral de Estrasburgo, obra maestra del arte gótico. Su imponente silueta domina el antiguo cauce del Rin dominado por el hombre. Las perspectivas construidas a partir de la catedral crean un espacio urbano unificado y modelan un paisaje singular escenificado por los ríos y canales.

Cuidadosamente organizadas con su especificidad y diversidad, estas realizaciones componen un escenario urbano excepcional representativo de una cultura de la ciudad propiamente europea, muy significativa en este lugar de enfrentamientos pasados, símbolo hoy de la reconciliación franco-alemana.

Ambas candidaturas serán examinadas por el Comité del Patrimonio Mundial de la UNESCO en julio de 2017.

Para recordar, en julio de 2016, el Comité del Patrimonio Mundial de la UNESCO, reunido en Estambul, Turquía, examinará las candidaturas de la obra arquitectónica de Le Corbusier (bien cultural) y de la Cadena de los Puys-Falla de Limagne (bien natural).