Audrey Azoulay, ministra de Cultura y Comunicación, felicita a todos los ganadores de la 69ª edición del Festival Internacional de Cine de Cannes, presidido por George Miller. Este palmarés testimonia la fuerza del cine, su capacidad de ver el mundo tal como es, en su diversidad, su complejidad y su violencia.

La ministra felicita muy especialmente al director inglés Ken Loach, que ha recibido la Palma de Oro por su película «Moi, Daniel Blake». La obra de este cineasta militante, que ha conmovido al Festival, es un llamamiento a inventar un nuevo mundo. Es también el caso de la película «Bachillerato» de Cristian Mungiu, que recibió el premio de la dirección junto a «Personal Shopper» de Olivier Assayas.

La ministra felicita también calurosamente a Houda Benyamina, cuya película «Divines» recibió la Cámara de Oro y a Andrea Arnold por «American Honey», premio del jurado. Ambas firman una oda a la juventud.

Con el premio de interpretación masculina atribuido al iraní Shahab Hosseini por «El cliente» de Asghar Farhadi, que también recibió el premio del guión y el premio de interpretación femenina atribuido a la filipina Jaclyn Jose por «Ma' Rosa»el palmarés del festival ilustra la universalidad del cine en toda su riqueza y diversidad.

La ministra quiere saludar al talentoso director canadiense Xavier Dolan, que ha recibido el gran premio del jurado por su película «Juste la fin du monde». Tiene un pensamiento conmovedor para la realizadora Solveig Anspach, recientemente desaparecida, cuya película «El efecto acuático» obtuvo el Premio SACD de la Quincena de los realizadores y felicita a Oliver Laxe, cuya película «Las mimosas» recibió el Gran Premio de la Semana de la Crítica.

La ministra también quiere felicitar a Jean-Pierre Léaud, una de las figuras más destacadas y representativas de la Nouvelle Vague, que ha recibido la Palma de Oro de Honor.

En el momento en que el Festival cierra sus puertas, Audrey Azoulay quiere rendir homenaje al talento y al compromiso de Thierry Frémaux y de Pierre Lescure, que acogieron el mundo entero y que siguen ofreciendo una cita única para quienes hacen el cine y los cinéfilos.

Presente en la financiación de casi dos tercios de las películas seleccionadas, Francia, con el apoyo del CNC, es el pulmón del cine de autor mundial gracias a un sistema de cine abierto a todos los cines del mundo, al papel de los productores y distribuidores, a un gusto pacientemente mantenido del público para el cine. Este éxito es fruto del trabajo realizado por todos los profesionales del cine francés, acompañados de una política pública determinada.