La destrucción de obras importantes del museo de Mosul por parte del Emirato Islámico es una tragedia cultural y humana, una catástrofe sin nombre para la historia de nuestra humanidad.

Atacando obras maestras inestimables de los períodos asirio y helenístico, las colecciones de un museo muy grande y los tesoros del patrimonio cultural mundial, es la cultura, que une a los hombres y abre los espíritus, frente de resistencia y baluarte contra el oscurantismo, que estos terroristas han querido alcanzar.

Condeno con la mayor firmeza estos ataques y hago un llamamiento a la movilización internacional para proteger el patrimonio iraquí, rico en su diversidad y en su historia, tesoro de nuestra humanidad.