David Rochline nos dejó a los 64 años. Era un artista dotado de todos los talentos, un creador original hasta la extravagancia, que habrá marcado el centro de la escena como el de las artes plásticas.

 

Ningún oficio de la escena era ajeno a este fiel cómplice de Jean-Michel Ribes y del Théâtre du Rond-Point. Con una inagotable fantasía, los conocía y los reinventaba a todos: los oficios de actor, cantante, director, como los de vestuario o de utilería... El público del Festival de Otoño recordará durante mucho tiempo «Paris Gipsy», que creó e interpretó en 1987.

 

También fue un ilustrador de renombre internacional. Deja su huella en numerosos decorados de películas y en revistas con el perfume de leyendas como «Lui» o «Rock and Folk».

 

Su última actuación emblemática en «Opium», en 2013, presentada en el Festival de Cannes fuera de competición, nos mantiene su imagen eternamente viva.