Flor Pellerin, Ministra de Cultura y Comunicación, participó este martes 24 de noviembre en el Consejo de Ministros Europeos de Cultura, dedicado a la respuesta a la destrucción del patrimonio y al tráfico de bienes culturales.

 

Esta reunión permitió a la Ministra agradecer a todos sus homólogos la declaración unánime que hicieron pública el 20 de noviembre tras una iniciativa conjunta de Fleur Pellerin y de la Presidenta luxemburguesa del Consejo Maggy Nagel, para rendir homenaje a las víctimas y expresar su solidaridad con el pueblo francés. Subrayando el papel central de la cultura en la lucha contra el oscurantismo y la radicalización, los Ministros reafirmaron en Bruselas su ambición común por una Europa de la cultura.

 

Fleur Pellerin también presentó a sus homólogos europeos las propuestas francesas para luchar contra la destrucción del patrimonio y el tráfico de bienes culturales. Para la Ministra, una intervención a nivel de la Unión Europea es tan urgente como necesaria en varios ámbitos: control de la importación de los bienes culturales objeto de tráfico, normalización de los certificados de circulación, compartir los conocimientos patrimoniales que posee Europa, digitalización y modelización en tres dimensiones para preservar la memoria de las obras.

 

Por último, Fleur Pellerin pudo aprovechar la ocasión de este encuentro para trabajar con su homóloga alemana Monika Grütters, Delegada del Gobierno Federal Alemán para la Cultura y los Medios de Comunicación, en pistas de acción a corto y medio plazo. Los dos Ministros están comprometidos, en su país, en ambiciosas reformas legislativas sobre el tema: la Ley relativa a la libertad de creación, la arquitectura y el patrimonio, recientemente aprobada en primera lectura por la Asamblea Nacional en Francia, y el proyecto de ley sobre la protección de los bienes culturales aprobado recientemente por el Consejo de Ministros de Alemania. Fleur Pellerin y Monika Grütters adoptarán próximamente iniciativas conjuntas ante la Comisión Europea, en particular para luchar contra el tráfico de bienes culturales.