La 87ª ceremonia de entrega de los Oscar de la industria cinematográfica acaba de concluir, coronando Birdmande Alejandro González Inarritu.

Mis más calurosas felicitaciones a Alexandre Desplat, premiado por la mejor música para The Grand Budapest Hotel de Wes Anderson. También nombrado para The Imitation Game de Morten Tyldum, recibe así uno de los premios más prestigiosos del mundo, para el cual sus obras ya habían sido varias veces invitadas.

 

Este magnífico premio, las otras seis nominaciones de talentos franceses para esta ceremonia de los Oscar, la victoria del documental Ciudadano, montado y coproducido por la francesa Mathilde Bonnefoy, la distinción concedida en noviembre a Jean-Claude Carrière - todas ellas testimonian la excelencia y la difusión de la creación musical y del cine francés.

 

Dicen al mundo que el cine es un espacio privilegiado de libertad, de imaginación, de creatividad, de invención sin límites; un espacio de resistencia a todos los encierros, a todos los oscurantismos. Compartir nuestra cultura, acompañando su difusión en el mundo, participa de este combate en favor de la alteridad, la diversidad y la apertura a los demás.  Por eso he hecho de la difusión de nuestra cultura una de mis prioridades.

Felicito a los talentos del cine francés, que muestran esta ambición.