El segundo contrato de rendimiento de la Biblioteca Nacional de Francia, firmado el jueves 22 de mayo de 2014 por Aurélie Filippetti, ministra de Cultura y Comunicación, y Bruno Racine, presidente del establecimiento, hace hincapié en los valores de confianza, compartir e innovar que guíen a la BnF en el ejercicio de sus misiones.
Basándose en el balance del anterior contrato de rendimiento, las tres principales prioridades estratégicas de la Biblioteca para el período 2014-2016 tienen como objetivo garantizar el acceso a las colecciones nacionales, hoy y mañana, compartir sus riquezas y sus conocimientoshacer y optimizar sus recursos al servicio de sus misiones fundamentales.
Con la preparación de una gran reforma del depósito legal destinada a garantizar la recogida de la producción editorial digital, la BnF confirma su objetivo prioritario de integrar plenamente lo digital en el patrimonio nacional y garantizar de forma duradera su acceso al público.
La continuación de una política ambiciosa de digitalización, combinando financiación del Centro Nacional del Libro, desarrollo de programas de cooperación digital con los territorios y diversificación de las asociaciones, constituye otro eje principal de su estrategia.
Por último, la modernización de los servicios in situ, en particular mediante la renovación del sitio histórico del cuadrilátero Richelieu, el enriquecimiento de la biblioteca digital Gallica y la ampliación de los esfuerzos de mediación científica, pedagógica y cultural, reflejan la voluntad de apertura de la Biblioteca a un público amplio, al servicio de la democratización del acceso al saber y a la cultura.
Habida cuenta de las limitaciones que pesarán sobre las finanzas públicas durante los tres próximos años, la BnF desea comprometerse en un enfoque de responsabilidad social compartida y apostará por una política dinámica de acompañamiento al cambio de oficios y competencias, para que el conjunto del personal del establecimiento esté en el centro de esta evolución.
La Biblioteca Nacional de Francia tiene por misión recoger, catalogar, conservar y enriquecer, en todos los campos del conocimiento, el patrimonio de la lengua francesa y hacerlo accesible al mayor número posible de personas. Sus colecciones incluyen más de 40 millones de documentos, entre ellos más de 14 millones de libros e impresos, 13 millones de estampas, fotografías y carteles, 900.000 documentos cartográficos, miles de partituras, monedas y medallas, decorados y trajes, documentos sonoros, vídeos, multimedia y, finalmente, 21 mil millones de direcciones URL para los archivos de Internet. Más de 150.000 documentos ingresan cada año en los fondos de la BnF gracias al depósito legal, a las donaciones o a las compras. Con Gallica, su biblioteca digital, la BnF da libre acceso a más de 3 millones de documentos en línea. Hace vivir este patrimonio a través de múltiples exposiciones y manifestaciones y propone a sus lectores servicios diseñados para responder a las expectativas de los públicos del siglo XXI.