Con Chu Teh-Chun desaparece una de las figuras principales de la pintura china del XXeme siglo.

En la encrucijada de las culturas chinas y francesas - se instaló en Francia en 1955 - Chu Teh-Chun habrá estado con su compatriota Zao Wou-Ki y el francés Georges Mathieu uno de los maestros de la abstracción lírica.

Chu Teh-Chun nació el 24 de octubre de 1920 en Baitou Zhen, provincia china de Anhui. Muy pronto practicó la caligrafía y entró en 1935 en la Escuela de Bellas Artes de Hangzhou. A través de la obra de Cézanne descubre Occidente y la abstracción.
La guerra sino-japonesa de 1937 le obligó a atravesar todo el país, itinerancia durante la cual se impregnó de los suntuosos paisajes chinos que lo inspiraron durante toda su vida. Llegado a París en 1955, tendrá éxito allí unos años más tarde y su obra es ahora conocida en todo el mundo.

En su elección a la Academia de Bellas Artes el 17 de diciembre de 1997, al pronunciar el elogio de Jacques Despierre, al que sucedió, declaró: "No importa que él y yo hayamos elegido caminos tan diferentes: sin conocernos, pero animados de una intensa pasión por nuestro arte, hemos trabajado ambos para transmitir un mismo ideal, el de la única e inagotable Belleza."

Chu Teh-Chun fue Decano de la Academia de Bellas Artes y Oficial de la Orden Nacional del Mérito.

Francia pierde un gran embajador de la amistad que la une a China, un gran artista que había sabido aprovechar al máximo las formas y tradiciones plásticas de sus dos patrias.