Con Wolfgang Sawallisch, desaparecido a la edad de 89 años, la música está de luto por una de sus figuras más emocionantes. Pianista de renombre y director de orquesta con personalidad de fuego, su nombre quedará vinculado al de la Ópera de Baviera, que dejó su huella durante veinte años, después de haber tomado las riendas de las grandes formaciones de Berlín, Hamburgo, Colonia, Viena o Filadelfia, de la que fue director musical durante diez años.

Durante más de sesenta años, a través de todas las escenas del mundo y festivales europeos, su batida clara ha hecho brillar el gran repertorio pero también a compositores hasta entonces menos conocidos como Bartok o Hindemith. Como acompañante de Lieder y como chef, deja al público recuerdos de conciertos mágicos, y grabaciones preciosas para la historia de la música.