Con gran tristeza me entero de la desaparición de Jean-Marie Barbier.

Dedicó su vida y su carrera a luchar por la inserción de las personas con discapacidad motriz en el medio ordinario de vida. Su compromiso, su dinamismo y la fuerza de sus acciones, le han convertido en socio privilegiado de nuestro Ministerio, en un actor ineludible del acceso de las personas con discapacidad a las prácticas artísticas y culturales, que es para todos nosotros un reto democrático importante.

Deseo saludar su movilización en el seno de la Comisión Nacional Cultura y Discapacidad y muy especialmente su compromiso con el Centro de Monumentos Nacionales (CMN). Signatario en 2007 del Memorándum de Acuerdo entre el CMN y la APF (Asociación de Paralizados de Francia), trabajó por una mejor accesibilidad de nuestros monumentos y la aplicación de una política de acogida diversificada y adaptada a todos los públicos.

Aquel para quien la presidencia de la APF no fue un final, sino un comienzo, nos invita a continuar a su lado la lucha que ha llevado a cabo con tanta fuerza y convicción.

Mis pensamientos están con su familia y sus seres queridos.