Mientras la 63ª edición del Festival Internacional de Cine de Berlín se acerca a su fin, recuerdo que hace diez años, el 11 de febrero, desaparecía brutalmente uno de nuestros productores más prestigiosos y al mismo tiempo más populares: Daniel Toscan du Plantier, un hombre de carisma universal y de carrera radiante. Productor de Pialat, Bresson, Losey o Fellini... director general de Gaumont, presidente de Unifrance y de la Cinemateca de Toulouse, director de Erato Discos y de Erato Films...

La noticia de su repentina desaparición, a los 61 años, en plena Berlinale, como un actor en el escenario, fue un choque inmenso para todos los amantes del cine que dejaba huérfanos, todavía jóvenes y rebosantes de proyectos. Quiero rendirle homenaje en este fin de Berlinale, en medio de todos los suyos aquí presentes: Catherine Deneuve, Isabelle Huppert, Juliette Binoche, Claude Lanzmann recompensado por el Oso de Oro de honor... Decirle que lo echamos de menos y que lo echamos de menos en el cine como él nos hizo amarlo.