Georgette Plana, la «Bonita flor de Java» que nos venía de Agen, nos dejó a la edad de 95 años, después de una carrera de cantante jalonada de éxito. Antigua bailarina de music-hall, su talento vocal y su presencia escénica la habían llevado hasta las tablas del Olympia y del Boeuf en el tejado, al lado de Bourvil o de Antoine.

Ha conservado toda su vida su aire de joven y su voz malhumorada tan bien afinada con estas versiones de melodías populares de los años 20: estas «Riquita» o «E Viva Espagna» que hicieron su celebridad y siguen cantando hasta hoy en nuestra memoria colectiva.