El lunes 20 de mayo tuve la alegría de entregar las insignias de oficial de Artes y Letras al guionista, director y productor rumano Cristian Mungiu, miembro del jurado que, al final de esta quincena, deberá conceder la Palma de Oro del 66
e
Festival de Cannes.

He querido rendir homenaje a una de las grandes figuras del cine de hoy, al realizador, que recibió la Palma de Oro en 2007, al guionista apasionante, al productor exigente y, por último, a Rumanía y a la riqueza de su vida cultural.

A través de él y de las otras personalidades condecoradas este día, Caroline Champetier, Hua Guo y Anurag Kashyap, rindo también homenaje a todas las cinematografías, a todos los cines del mundo y a todos estos oficios, todos estos talentos que deben conjugarse para llegar finalmente al pequeño milagro que constituye siempre una película.