Con Jean Bollack perdemos un especialista del pensamiento humanista, cuya obra de filósofo, lingüista, filólogo y traductor ha marcado generaciones de estudiantes y pensadores como Luc Brisson. Como investigador, pero también como profesor en la Universidad de Lille, ha renovado completamente el enfoque de los textos antiguos y de los mitos griegos. De los presocráticos en St John Persi, inventó una hermenéutica moderna a semejanza de Pierre Vidal-Naquet y de Jean-Pierre Vernant, audaces franqueadores de las fronteras entre las disciplinas.

Espíritu europeo como el otro gran filósofo helenista Heinz Wisman con quien trabajó, este alsaciano de origen, formado en Basilea y residente en París, encarnaba al perfecto hombre honesto del siglo XX para quien la cultura y las lenguas son constructoras de paz entre los pueblos.