Jacques Taddei nos dejó. Ya no hará tronar ni murmurar los grandes órganos de la basílica de Santa Clotilde en París, de la que era organista titular.

Primero es un músico magnífico que se va, un intérprete y un
embajador de este noble instrumento en todo el mundo. Fue y seguirá siendo
una figura tutelar, que multiplicó las funciones al servicio de la profesión
como públicos: co-creador del Conservatorio de región de Rueil-
Malmaison, director del Conservatorio Nacional de París de 1987 a
2004, director de la Música de Radio-France, miembro de la Academia de
Bellas Artes, sección de composición musical.

Jacques Taddei era también un hombre de pasiones múltiples. Así, veló
desde 2007 para el Museo Marmottan - Monet. Artista,
administrador, pedagogo, Jacques Taddei cultivaba el eclecticismo.