Hans Werner Henze fue uno de los compositores contemporáneos más inspirados y prolíficos de su tiempo: una decena de sinfonías de 1947 a 2000, de los conciertos en primer lugar entre los cuales «Requiem», un ciclo de conciertos sagrados. Espíritu de gran cultura, libre de cualquier diktat estético, hizo rimar ópera, teatro musical y literatura con una virtuosidad que estalla en «Boulevard solitude», «La Chatte inglesa» o «Le Prince de Hombourg».

Hans Werner Henze ha escrito también numerosas músicas de películas, en particular para Alain Resnais y Volker Schlöndorff.

Era un artista comprometido, para quien la música debía abordar las cuestiones políticas esenciales: el nazismo, mayo del 68, la revolución cubana. Huyendo, muy joven, de Alemania y de la barbarie, había elegido a Italia para escribir allí obras expresionistas, ardientes, como esta novena Sinfonía según la noticia de Anna Seghers, «La séptima cruz».