Frank álamo nos dejó después de una dura lucha contra la enfermedad. Quien fue uno de los «Ídolos de los jóvenes» en tiempos del yeyé, supo volver a la canción para la gira «Edad tierna y cabeza de madera», iniciada ese año.

La generación de 1960 experimentó sus primeros escalofríos en
refranes inolvidables como «Biche ô ma Biche» o sus tomas de
Beatles: «Lucho para ganar» o «Quiero tomar tu mano».

Desde los tiempos de los Pequeños cantantes en la cruz de madera, donde estaba
solista, habrá luchado hasta el final para cantar, paralelamente a
oficios donde sus cualidades de manager hacían maravillas como la
fotografía profesional, o la construcción de automóviles.

Su voz tan conmovedora, su presencia radiante, echarán de menos esta
gira que continúa sin él, con un poco más de nostalgia.